Diario de una Fat Girl #3

julio 31, 2014

¡Hola corazones!


Hoy le toca el turno de nuevo a las personas. Esta vez a los adultos, esos que ya rondan la tercera edad, como pueden ser nuestros abuelos o esos familiares que te ven de uvas a peras y cuando te los encuentras te dicen:
—Oye, te veo más gordita.
(Usan el diminutivo para suavizarlo, sin embargo dentro de sus cabezas te están llamando FOCA; CACHALOTE Y BALLENATO).
Y tú, mientras piensas en toda su familia, te cagas en toda su casta y acumulas mierda para cagarte en su puta estampa, sonríes forzadamente para que no se note que en realidad cogerías la Katana de Kill Bill que le regalaste a tu novio para su cumpleaños, dispuesta a degollarla, y ella te devuelve la sonrisa con un rastro de maldad en su mirada.
—Yo me he pasado todo el año a dieta, ¿sabes?. Ahora estoy estupenda.
(Sí, estupenda pero arrugada, ¿quieres un pin?, piensas tú con la rabia que crece en el interior de tu ser)
—¡Mira qué bien!
Respondes con todo el sarcasmo que estás a punto de vomitar en su cara.
Esa es la única conversación que tienes con esa persona que ves de uvas a peras, luego toca el momento de la comida familiar, y por su puñetera culpa, pareces un pajarillo, dejándote el pedazo de entrecot que te has pedido, comiéndote la cabeza porque eso te va a engordar veinte kilos. 
Lo preferible hubiera sido un ¿Hola qué tal? ¿Cómo va todo? Pero claro, el ser humano va a degollar víctimas más débiles. Se prepara como un León de los que Felix Rodriguez de la Fuente grababa para sus documentales, fija la vista en su presa y ¡zas! ¡Al ataquerrrrrrrrrr!
Intentas que no te afecte, te escondes detrás de una sonrisa que esta llena de ira y rabia. Cuando te separas de esa persona, llegas a tu casa y la obsesión que creías erradicada, aparece de nuevo. Te sientes insegura y vuelves al ataque con esa dieta que sabes que no vas ha hacer por perra.
Sí,  eso me ha pasado cientos de veces. ¡Cuántos Lunes he empezado dietas, y cuántos por la noche ya la he dejado! Y no, la débil no soy yo. La culpa es de la gente que te come la cabeza, porque muchas veces con mi gordura he sido feliz, hasta que el gilipollas de turno ha llegado para llamarme GORDA una vez más, y los remordimientos por comer aparecían atormentando mi apacible descanso nocturno y diurno.

Después, cuando una vez más, empiezas oooooooootra dieta, del millón que has probado ya, adelgazas. Pierdes una barbaridad de kilos, y por casualidades de la vida en el que la familia se reencuentra, vuelves a ver a la tocapelotas que la última vez te llamó gorda.

Sin embargo esta vez, se acerca sigilosa cual mantis, te mira de arriba abajo como si fuera una máquina de rayos X y exclama:
—¿Qué estás enferma? Te veo muy delgada.
Y tu piensas: ¡Me cago en tu puta raza, pedazo de trozo de cacho de perra!
Si señores. Esos especímenes también existen. Yo los mataría a todos.
O sea, si estás GORDA te lo dice a la cara para que te hundas, y si adelgazas, te está llamando enferma, dejándote caer, que has caído en la anorexia, o la bulimia para perder peso. ¿De verdad? ¿Eres gilipollas o te lo haces? No sería más sencillo y agradable para todos, ¿aplicar la filosofía de vive y deja vivir?
Si estoy gorda, porque estoy gorda, y si pierdo kilos, soy una enferma. Pero vamos a ver, ¿en qué cojones quedamos? ¿Qué tengo que hacer para que dejéis de verme con malos ojos? ¿Arrancároslos? Estoy comenzando a planteármelo, me ahorraría tener que pasar malos tragos, miraros con la sonrisa falsa que tanto odio y que ya cada vez me sale peor. 
No puedo evitarlo, me faltas al respeto, pues no esperes que mi cara sea de alegría. Mi cara, al igual que yo, te está mandando a la mierda, al infierno y a que Chuck Norris te meta una paliza por imbécil.
La cuestión primordial de todos esos comentarios, es criticar. 
Sí, el pasatiempo universal del ser humano. ¿Por qué guardarnos comentarios despectivos e hirientes, si podemos soltarlos por nuestra enorme bocaza llena de mierda? Total, sí esa persona está gorda, alguien tendrá que decírselo, ¿no?
A eso yo lo llamo una falta de inteligencia. El que insulta, veja y maltrata psicológicamente a una persona con sus palabras, es un imbécil redomado con coeficiente intelectual de 0.
No vamos a decir que no lo puedas pensar, ¡dios me libre de decir que controléis vuestros pensamientos! Simplemente, ciertos comentarios, dejadlos guardados en vuestro diminuto cerebro. ¿Piensas que estoy gorda? Vale, pero no lo digas. Porque si lo dices, ya me estás faltando al respeto, creando en mi un complejo que puede llevarme a una enfermedad más grave y además me das el derecho de poder darte una somanta de palos por capullo.
No voy a decir que yo no critique en mi mente, ¡no soy tan falsa, por el amor de dior! ¡Claro que critico! Nadie en el inmenso planeta tierra está libre de pecado, y como he dicho, es el pasatiempo universal que todos, cuando nos aburrimos, llevamos a cabo.
Triste, pero cierto.
Sin embargo, hay extremos y extremos...Meterse con deficiencias, físicos y estados mentales, es un extremo que no me gusta cruzar, porque sé lo que es no quererse a uno mismo. Sé lo que es sentir que no vales una mierda, creerse inferior al resto de la humanidad y crear un muro interior para que nadie lo traspase.
¿Eso es lo que quiere esta gente? ¿Qué nos autodestruyamos? Pues conmigo, no lo van a conseguir.
Puedo caerme cientos de millones de veces, pero tarde o temprano me levantaré y será todas las veces que haga falta a lo largo de mi vida.

Tengo muchos defectos, pero no hace falta que tú me los eches en cara para joder. Tengo espejo, sé mirarme y sé cómo soy, pero puede que tú, seas cómo una vampiro, no te reflejas en el espejo y por eso no sabes cómo eres en realidad; una persona infeliz, alguien que tiene que insultar y vejar a los demás para sentirse importante en la vida.


P.D: Ya van 14 kilos 800gr :D Y por primera vez en mucho tiempo, he ido a una tienda de ropa de tallas "pequeñas" y me he metido una camiseta de la talla L que me queda de vicio de Iron Maiden :) ¡Olé yo! 
Y fijaos si comienzo a verme bien a mí misma, que incluso me he comprado un bikini. Hace seis años que uso bañadores y por fin, me importa un bledo enseñar mi panza. A quien no le guste, que no mire.

¡Hasta la próxima mis Fat Girls!


Melanie Alexander


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8 comentarios

  1. jajajaja me encanta como describes todas estas situaciones! xD ...a mi me ha pasado miles de veces que me han soltado algo del palo...es que en tu estado no debería hacer esfuerzos...y yo con una sonrisa falsa en el rostro he contestado...que estado? no estoy embarazada sencillamente es gordura xD y pienso...en serio? yo no voy por la calle a cualquier chica gordita o super gorda y decirle si está embarazada...pero bueno. Uno no debe amargarse por esas cosas.

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    1. Sí la gente debería meterse la lengua en el culo.
      A mí hasta me han cedido el sitio en el metro...¡qué verguenza! Debí haberme aprovechado jajajajajka

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  2. Ay nena gente así en todas las putas familias, luego a parte las que solo saben criticar hagas lo que hagas porque para ellas lo haces mal, y sabes que ?? que a mi me la soplan ultimamente, vivo en mi casa con mi familia que son mi marido y mis niños, a los demás que les vayan dando por culo!!!!!!!!
    P.D: ole tu por tus 14,800 kg. vivaaaaaaaaaaa loviu baby

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    1. Sí. Tener familia para que te critiquen, menudo chollo!

      Tailoviu loki!!

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  3. La gente no se da cuenta del daño que hace. Yo la tuve con no abuela que seguía con el tole tole de que estaba mas gorda y había perdido casi 20 kgs. A pesar de yo verme mejor y estar contenta cada vez que iba a su casa me hundía y la amenacé con no volver.

    La gente se piensa que no nos vemos y eso de ir recordandolo toca ya las narices, por no decir jode. Así que..... Oídos sordos a toda la mierda que sale de sus bocas.

    1 besazo y enhorabuena por esos casi 15 kgs!!!!

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    1. La cuestión es criticar y joder...

      Un besazo enorme corazón!

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  4. La gente mayor se cree que porque eso, es mayor, pueden decir lo que quieran... y encima respondeles! y luego, la gente que cuando estás gorda es x gorda y delgada x delgada... y q encima cnd caes en una enfermedad mental x todo esto te dice, no me lo creo, me pensaba q eras MEJOR, etc... La hipocresía no tiene límites. Por eso, a quererse, y cuidarse!! Besos

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