Diario de una Fat Girl

julio 21, 2014

Hoy estreno sección.

Sí, el título es algo llamativo, lo sé. Pero esto va a ser como un diario. Para los que su inglés no sea muy avanzado, Fat girl es chica gorda.
¿Por qué este título? Pues mira, así me han llamado toda mi vida y me he dicho, ¡vamos a sacarle un lado divertido a todo esto! Además, ahora que estoy haciendo dieta, y ya he perdido 13 kilazos ( olé por mí), voy a despotricar por aquí que da gusto.

Verano es = a, playa, piscina, helados....O eso dicen los delgados... Yo este verano, ni helados, ni tapitas en las terracitas de los bares, con sus patatas bravas y los deliciosos chocos rebozados a los que les hecho un limón entero. ¡Y por supuesto, nada de cocacola, ni alcohol, ni resfrescos! ¿Triste, verdad? Pues eso digo yo.
A mi corta edad, veintidós años para ser exactos, he hecho incontables dietas. Sí, es lo que tiene ser pasto de burlas de los crueles niños y adolescentes que plagan los colegios. Es triste llegar a casa llorando porque fulanito joputa te ha llamado gorda delante de toda la clase, se ha reído de tí y encima para ponerle la guinda al pastel, te ha tirado de las coletas con toda la mala hostia que la fuerza de Hulk le proporciona a su maldad.
Puede que mi primera dieta la comenzara a los diez años, ni me acuerdo...Normalmente aguantaba una semana. ¡Tengo una gran fuerza de voluntad!(nótese la ironía). Pero bueno, con diez años me lo perdono, era una cría, me gustaban las chucherías, las patatas, los donetes, los bollycaos, las apetinas, las pipas tijuana repletas de la salsita esa...¡Vamos, que me lo comía todo! 
Eh...sin pensar mal, que tenía diez años...
Era imposible crear en mí una rutina de alimentación saludable. ¡Las porquerías están buenas, coño! 
Señores fabricantes de guarradas, no las hagan tan buenas por favor. La gente con tendencia a engordar es débil, y sus productos, por desgracia, abastecen nuestras necesidades ansiosas de meter mierda en nuestro cuerpo que después se queda incrustada como una sangijuela en la panza, culo y hasta en los tobillos. ¡Al menos podrían hacer crecer las tetas, por que de eso, mi genética se ha quedado corta, copón! 
Pero dejémonos de tonterías. cuando era pequeña, aun siendo gorda, era la más flexible de mi clase, como decía mi madre: el chocho me hacía ventosa en el suelo al abrirme de piernas. Tenía una elasticidad digna de Almudena Cid, iba a Gimnasia Deportiva, hacía todos los ejercicios a la perfección aun con mi supuesta gordura. ¡Era lo más de lo más! 
Pero claro, las apariencias siempre tienen que joder la marrana y la mala gente piensa que, si estás gorda, no puedes ni levantar una pierna para subir el escalón. Pues señores, se equivocan, yo hacía eso y mucho más. Era de las niñas más activas de mi clase. En educación física, sacaba notable (excelentes no, porque cuando tocaba la prueba de resistencia fingía ataques de asma). ¡Adoro hacer ejercicio!
No tiene nada que ver estar gorda con ser una persona vaga. ¡Me gusta el ejercicio! ¡Me encanta bailar, saltar, patinar, nadar! Y aun así, estoy gorda...Vale, puede que el hecho de zampar toda esa porquería que se pega como una sangijuela tenga la culpa, pero es lo que hay. Al menos me muevo. 
¿Pueden todas las delgadas decir eso? Seguro que no. 
De pequeña, cuando me insultaban (justo antes de irme llorando a casa, deprimida totalmente), les echaba en cara mi fantástica agilidad a la hora de hacer gimnasia, una pobre forma de intentar sentirme mejor conmigo misma, pero obviamente, después venían los lloros.
Ahora lanzo mi pregunta, ¿por qué el ser humano es tan cruel? ¿Por qué meterse con la envergadura de una persona? ¿Te molesta que esté gorda? ¿Perjudica tu salud? ¿Crees que te se va a pegar la gordura? 
Ahora esto va para todos aquellos que insultan por mera diversión, por hacerse los interesantes delante de los colegas, o simplemente porque sus vidas son tan tristes que tienen que meterse con las vidas de los demás para creer que la suya siempre será mucho mejor. 
Primero de todo, antes de insultar a alguien con kilos de más, debéis pensar en las diversas cargas que lleva sobre sus hombros. No es solo el peso lo que se ve. Esa persona a la que TÚ estás faltando al respeto puede tener una enfermedad, puede tener un síndrome depresivo grave que lo lleve a comer, puede ser ansiedad. Pueden ser cientos de factores los que hagan que una persona engorde sin poderlo controlar, y TÚ que insultas, debes mirarte primero al espejo, y si nunca lo has hecho, te aseguro que descubrirás todos tus defectos, a no ser que antes, si encuentras a una GORDA que se defienda, sea ella quien te los eche en cara. Puede que cuando esa GORDA te haya dicho cuatro verdades te quedes sin habla, sin embargo, TÚ querrás tener la última respuesta; optarás por lo fácil. ballena, orca, foca...pero no Gorda, ¡quedaría muy ridículo que te repitieras! Lo mejor es agudizar el ingenio al máximo, y sacar partido a tu diminuto cerebro buscando sinónimos de la palabra gorda. Pero eso, si conoces lo que es un sinónimo, sino, te quedará la opción de entrar en modo repetición y llamar Gorda de nuevo a quien te ha puesto los pies en la tierra, e incluso perseguirla sin descanso repitiéndolo como un loro idiota que no es capaz de memorizar ninguna palabra más.

Es duro ser gorda, ¿sabéis? Es duro mirarte en el espejo y sentir asco de uno mismo, y eso los insultos lo empeoran, mucho.
Imagina a esa chica a la que has llamado gorda que se ha marchado llorando a casa por tu insulto. Llega a su casa, come todo lo que encuentra en la nevera, le duele el estómago, llora, se siente culpable y vomita...¿No es bonito no? Pues eso lo provocan las palabras de la gente ignorante. Así comienzan los complejos en las personas, así comienzan la bulimia y la anorexia, así comienza una gorda a matarse.
Yo he tenido la suerte de ser una gorda que no ha caído en eso, pero lo he visto, lo he vivido, y me cago en la puta raza de la gente que merma la confianza de una persona para que llegue hasta ese grado de desesperación. Yo no voy a negar que en algún momento de mi adolescencia pude pensar en hacerlo, pero bah, ¡para qué! ¡Me gustaba comer, cojones! Y la verdad sea dicha, soy de lo más malo para vomitar...No me compensaba esforzarme tanto cuando tenía al alcance de mi mano una deliciosa pizza de cuatro quesos.
Pero no todo el mundo es como yo, que se guarda la comida hasta que hace la digestión, no. Hay gente que por culpa de especímenes como esos, (no se les puede llamar personas), caen en un pozo sin fondo, se deprimen, enferman y pueden llegar a la locura. Es triste, pero cierto.
Yo no he caído hasta ese punto, pero si que todos esos insultos han creado en mi un complejo tremendo, mirarme al espejo y llorar, odiarme a mi misma por no tener fuerza de voluntad, convertirme en copito de nieve por no tener el valor suficiente de ir a la playa o a la piscina a tomar el sol y enseñar mis preciosas carnes. Todo eso, la gente que es mala, lo provoca. Te hacen sentir inferior, menos que nada, ser un cero a la izquierda. Te convierten en una persona retraída, que esconde los sentimientos, que tiene miedo ha hacer cosas por el qué dirán.
Pero un día me di cuenta de que todo eso no hacía más que hacerme más fuerte.
Sí, he llegado a pesar 91 Kilos. La ropa no me entraba. Llevo años sin ir a tiendas de ropa por no deprimirme cuando no me entra un pantalón, me compro todo por internet, los leggings son mis mejores amigos y las camisetas anchas. Hasta que hace dos meses dije BASTA. No puedo seguir así. Quiero comprarme vestidos entallados, quiero ponerme mis corsés y cortar el aliento con mis curvas. ¡Quiero sentirme bien!
Llevo dos meses a dieta, más de trece kilos perdidos y estoy estupenda, y no, no lo estoy haciendo por nadie. Lo estoy haciendo por mí, para poder lucirme, para ser quien quiero ser y no sentir vergüenza por tener lorzas que sobresalen cuando me pongo algo estrecho. Por que vale, hay gordas felices, pero yo no lo era. No podía soportar mirarme al espejo, maquillarme toda mona y ponerme una ropa que apenas me sentaba bien. Me he cansado de pasar desapercibida, quiero romper las reglas, quiero vestirme como una zorra y enseñar. Sí, lo que oís, ¿no es lo que se lleva? ¿vestir como una zorra? Pues bueno, yo me uniré a la moda.
Sin embargo, tranquilos, no pienso quedarme en los huesos, tampoco tiro tan alto, y tampoco me gusta. Las mujeres debemos tener curvas, pienso que no hay nada más sexy que una caderas pronunciadas y sensuales. Eso sí que es bonito, no lo que la industria téxtil nos quiere vender como la perfección. ¿90,60,90? ¡Y una mierda! Eso no es bonito señores, no lo es ni de coña. Ustedes hacen que las modelos tengan anorexia, que se obsesionen y que encima se sumen a la idea de que la gordura es fea. 
Pero bueno, el tema de la industria textil, las tallas y todo eso (que tiene tela telita), lo dejaré para otra entrada, porque de eso, también tengo mucho que decir.

Me he cansado de callar, me he cansado de gente gilipollas sin vida, y por eso he escrito esto. Sé que muchas se identificaran conmigo. El ser humano es muy cruel, demasiado, pero la sociedad es la que nos hace, y por desgracia la sociedad que nos rodea busca la perfección dónde no la hay. Somos seres Perfectamente Imperfectos (mira como mi próxima novela). No puede existir la perfección sin las imperfecciones. Todos somos iguales, pero también diferentes y de verdad, a todos los capullos que os metéis con el físico de los demás, ya sea porque está muy delgado, muy gordo, sea feo, tenga un ojo bizco, o tres tetas, pensadlo antes de decirlo. Porque vuestras palabras pueden ser las causantes de crear un problema mayor, de un complejo que quizá nunca desaparezca, y si aun así seguís, ojalá alguien os haga ver la realidad y os hunda en lo más profundo, así al menos sabréis lo que se siente.

Y por último quiero dar las gracias a varias personas. Doy gracias a todos aquellos que me insultaron desde los seis años, hasta los dieciseís, tanto en el colegio, como en el instituto. Sí, os doy las gracias, de verdad. Os doy las gracias porque reflexionando y pensando en vosotros, me he dado cuenta que sois unos imbéciles, que siempre os habéis creído los mejores y faltarme al respeto os daba el subidón delante de los colegas. Me hundisteis, me hicisteis caer, me deprimisteis y llegué a odiarme a mí misma, pero también me hicisteis más fuerte. Dejé de ser la niña/adolescente frágil y sensible, para convertirme en una Pantera, en una guerrera que lucha por salir adelante, que mantiene la cabeza bien alta ante las adversidades y que ya no se calla ni debajo del agua. Sí, me he vuelto guerrillera y todo gracias a todos vosotros, gente de Las Palmeras y del Numancia. 
Nunca, NADIE, va a volver a pisarme, porque yo y mis kilos de más os aplastaremos.
No es una amenaza, solo es un aviso y quien avisa no es traidor, señores.
Una vez más gracias. Gracias por hacerme ver lo inútiles que sois. Sois poca cosa y siempre lo seréis si seguís así. A lo mejor habéis cambiado, ojalá. No se puede ser un adolescente hijo de puta para siempre, sin embargo, el daño ya me lo hicisteis y por eso ahora os mando yo a la mierda.

¡Y con esto y un bizcocho, me he desahogado que da gusto!



Melanie Alexander 

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15 comentarios

  1. ¡Qué grande, de verdad! Yo no he llegado a estar muy muy gorda pero si que he estado rechonchita y ya se metian conmigo, pero desde hace un tiempo aprendí a sentirme bien conmigo misma, y fue tanto el cambio que hasta empecé a perder peso solo con el ejercicio que iba haciendo dia a dia, de clase a casa, pasear con los amigos, subir a casa (las cinco plantas, se notan...) Pero hay quien no llega a ver la vida como la estas viendo tu y acaban en un hospital porque un capullo de mierda, o capulla, las ha llamado gordas, o gordos. Es decepcionante ver como la sociedad no es capaz de salirse de los estereotipos que va marcando eso que llaman moda. Creo que deberían de dejarse de chorradas y vestir como les salga de ahí abajo, porque cada uno es como es y le gusta lo que le gusta. Ale.
    Felicidades, Mel, eres toda una Pantera ;)

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    1. Pues sí. Es que la gente es taaaaaaaaaaaaaan mala... Pero bueno, a palabras necias oídos sordos. Yo tampoco he estado nunca gorda gorda, rellenita sí, pero solo les basta el rellenita para meterse contigo.

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  2. Nena oleeeeeeee oleeeeeee y oleeeeeeee así con un par de narices, un beso nena y sigue luchando como hasta ahora , todo mi amor para ti , ya sabes cielo a un watsap de distancia ;)

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  3. Uffff la gente es muy hija de puta, con todas sus letras y diciendolo con la boca bien abierta, porque estoy hasta las narices de escuchar que la mujer que esta gorda es porque quiere, porque no hace ejercicio, etc, y lo peor es que ya llaman gorda a todas!!! Si tienes una talla 40 o 42 ya estas gorda para esta gente, lo cual es muy triste porque afecta hasta a las que tienen esa talla que empiezan a verse gordas.

    Yo sé el daño que hace eso porque la hermana de una de mis mejores amigas del colegio tiene anorexia y digo tiene porque esa enfermedad es para toda la vida, y la prima de mi novio tiene bulimia. Así que gracias sociedad por generar enfermedades así, por hacernos sentir a las mujeres gordas e inferiores.

    Hace muuuuchos años si tenias curvas eras objeto de deseo y se las tenía como mujeres casaderas, ahora estar delgada hasta casi no verte de canto es lo sexy para muchos y muchas...en fin, la sociedad está enferma y deberían ser los padres lo que educaran a sus hijos en la tolerancia, pero como los padres son peores...

    Que me he liao!! En fin, muy buena entrada guapa!

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    1. sí, es algo que nunca desaparece. A mi también me ha tocado muy de cerca y es horrible. La gente que insulta tendría que meterse la lengua en el culo.

      Un besazo y gracias por tu comentario!

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  4. Ahinnns mi Mel. Que ganitas tenía que lo gritases a los cuatro vientos.
    Sabemos que los complejos aunque incentivados por los demás, somos nosotros mismos quienes los desarrollamos, por eso lo principal es quererse una misma y después que te quieran los demás... Y si no lo hacen pues que los jodan.
    Tu me conoces y sabes que yo estoy delgadita, que soy la del tipazo, la del pelazo y todo eso jajaja pues yo llevo toda la vida intentando engordar porque también he pasado lo mío con el tema del físico aunque desde el lado contrario.
    Siempre he estado delgadísima. De pequeña era la canija, la seca, el bicho palo... etc, etc Y no solo sufría las burlas de los guapos y guapas sino también de los gordos. Sí, sí, los más acomplejados solo tenían a alguien para desahogarse. La huesitos. Porque había una frase que me repetían mucho "mas vale estar gorda y hermosa que no flaca y asquerosa" Esa era yo, la flaca asquerosa. La que cuando iba a la playa lo hacía con bikinis de niña y que entre los 16 y los 20 años aún midiendo 1,70 pesaba 46 kilos y usaba una talla 32. Eso es un castigo porque la gente me decía anoréxica, y comía, muchísimo, cuando me veis hacerlo entonces cambiaban de parecer y pensaban que era bulímica. En fín, que le vamos a hacer. Después de que me diagnosticasen la diabetes. ¡Anda mira, era todo por un problema hormonal! Empecé a cojer unos kilitos. Milagro!!! Tengo 25 años mido 1,70 tengo medidas prácticamente perfectas y un peso ideal. Que mona soy no? Pues me la pela. Ahora todas esas que me miraban con asco lo hacen con incredulidad porque pese a tener una talla 36 (que para mi es un milagro haber llegado a ella) salgo a la calle con un pantalón normal y una camiseta de los Ramones. Porque pese a que puedo ir a la playa en pelotas si quiero no lo hago, es más, ni voy. Porque todos esos guaperas que decían: Con esa nada más que vas a tocar hueso. Ahora giran la cabeza a mirar cuando paso por su lado simplemente con un vaquero y unos tacones.
    En su día no me importaron ellos a mi, y ahora no tengo la necesidad de importarles yo a ellos. Se que es raro un adolescente sin complejos pero yo lo he sido y lo sigo siendo. Aprendí a reírme de mí misma y es que una persona con seguridad es una persona bella, proyectas a los demás la belleza que tus ves en ti.
    Como decía antes para los demás soy la delgadita con tipín, mona, con una melanaza, mientras que yo me veo blancucha, delagada pero con barriga (en plan niño del tercer mundo) con pelazo sí, pero siempre despeinado, sin tetas (ningunas, solo me creció el pelo jajaja) y así etc, etc, etc Pero no me importa porque esos defectos que me veo no los utilizo contra mi, los acepto, los quiero y me veo bien con ellos. Esto lleva a que los demás también los vean bien e incluso los pasen por alto.

    La belleza está en los ojos del que mira. Tu pareja que te acepta como eres, tu familia que te querrá siempre de manera incondicional o una tus amigos que verán siempre la belleza que tienes, porque con la confianza se dejan a un lado los complejos y se es uno mismo... A los demás, les pueden ir dando por donde amargan los pepinos :)

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    1. Olé tu shosho mi Artie!! Así se habla.
      Tú eres preciosa, tanto por fuera como por dentro. Y al resto oídos sordos.
      En realidad, tanto estar gorda como muy delgada, los insultos afectan igual, y lo entiendo a la perfección. He tenido amigas que estaban en el lado que tu estás, soportando esos mismos insultos, y es horrible.

      ¡Te quieroooo!

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  5. Joder, estaba leyendo y me estaba viendo a mi misma. Yo también he pasado por lo mismo.muchos años y he sufrido lo insufrible.

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    1. Animo que somos fuertes y no podrán con nosottas !!!!

      Y perdona el corte, que desde el móvil es un asco escribir.

      1 besazo enorme como nosotras

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    2. Por supuesto que no podrán :d Somos lo mejor.

      Un besazo!

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  6. He de decir que, aunq resulte extraño xq nos conocemos muy poco, siempre te he admirado. Tengo 7 años más que tu, y evidentemente, tienes mucho más talento y disciplina de la que yo nunca tendré (bueno, todos somos bueno en algo no? :-) o eso espero...) , aparte coincidimos en muchos gustos y me encantan esos post que dejas en FB cuando te vicias en una serie... Pero lo que más admiro es esa tremenda confianza que tienes en ti misma. Si, entiendo que cuando eras niña, adolescente, llorabas, te odiabas y no podías ni mirarte al espejo. Lo entiendo porque lo he vivido, es mi historia, como la de miles de chicas.Yo nací gordita, crecí gordita, y más tarde era ya una fat girl como dices, en mi familia hay muchos casos de obesidad, pero simplemente me encantaba (encanta) comer. Y aunque me encanta bailar, aerobic, hacer bici, como tu dices... el metabolismo tira si no te alimentas bien. Tb he hecho mil dietas, no, 10.000! Que te voy a contar... Pero yo a los 19 me zambullí en el mundo que estoy tan feliz que tu nunca cayeras... primero anorexia y luego bulimia... así años... ahora volví a engordar, y que pasa? Que no consigues la paz contigo misma, sientes que perdiste esos años... Y todo no sabes si fué por ti o por gustarle a los demás. Si que quería gustarme. Pero con la enfermedad es imposible no odiarte tb. Así que al final, machacas tu juventud y tu cuerpo solo porque la gente no entiende que no somos todos iguales, y que cuando queramos adelgazar, si queremos, lo haremos. Brava decisión la que has tomado, sigue así si es lo que quieres, de todos modos siempre has sido una belleza. Espero que mi testimonio sirva para alguien. Y que hay luz al final del tunel, sobre todo con ejemplos como el tuyo. Quereros, porque vais a pasar toda la vida con vosotros mismos, y vuestros cuerpo es SOLO vuestro :-) Un beso a todos los que os sentís identificados con estas historias, y tb para Alicia Vivancos... es cierto que si eres delgada parece que la vida es fácil, pero tb eres "la flaca", la que lleva ropa de niña, y parece qno esta permitido tener complejos... y no es así, aunque no tienes xq tenerlos, cada unos es como es :-) y Kitty, que razón en como nos dicen "que es la tia que esta buena" en el Renacimiento eran las obesas, y ahora las anorexicas con cara de yonky... xq no puede cada uno decidir?

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    1. Es muy duro el tema de la anorexia y la bulimia. Mi próximo libro trata exactamente de eso. Pero yo segura? A veces jajajaja Soy insegura por naturaleza aunque no lo parezca, pero ha llegado un momento en el que me he cansado.
      Un besazo guapetona!!

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    2. Creo q entonces en eso ya somos dos ;-) Si no se lucha un poquito por estas pequeñas injusticias, con todas las grandes que hay, que vamos a hacer! Yo he leído de todo sobre anorexia y bulimia (con vergüenza decir que muchos estando enferma) y me encantara ver tu visión. Mucha gente olvida que es una enfermedad, no una opción de vida, nadie elige vivir así.
      Muak!

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    3. Es cierto, nadie lo elige. Es tu mente la que te juega malas pasadas. Tu cabeza es tu propio enemigo cuando tienes un trastorno alimenticio. Y sí, puedes reír, llorar, gritar, salir de fiesta y divertirte como cualquier otra persona, pero la enfermedad, los complejos y los momentos de bajón, son lo que hunden a una persona en ese estado.

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