Diario de una Fat Girl #4

agosto 07, 2014

¡Hola corazones!

Hoy voy a tocar un tema que me inquieta. Un tema digno de la nave del misterio de Iker Jimenez: Los médicos y su afán por llamarte GORDA.
Cuando tenía doce años, en el instituto, estábamos en clase de Gimnasia (mi favorita y no es ironía) y yo, como buena torpe que soy cuando se jugaba a lo que más odio, Fútbol, me torcí el tobillo. De allí, me llevaron a la mutua del colegio y el médico que me atendió, muy simpático él, casi antes de mirarme el pie, soltó unas palabras de lo más agradables para mis tiernos oídos adolescentes en plena edad del Pavo:
—Tienes que adelgazar.
Recuerdo que desvié la mirada hacía él, girando el cuello lentamente, como los búhos pero sin dar un giro de 360º, (básicamente por que era imposible, sino, lo hubiera conseguido), y me quedé callada.
En esa época reconozco que era imbécil. Me tragaba todo lo que pensaba y lo único que le mostré al médico fue la fuerza que estaba haciendo por retener las lágrimas que amenazaban con hacerme parecer una debilucha, aunque en el fondo, tirarme a su yugular y desangrarlo era lo que más me apetecía. Sí, lo sé, soy un poco sádica...
Esa no ha sido la única vez que un médico me ha llamado gorda...que va. He perdido la cuenta, la verdad...pero las experiencias me hacen llegar a una conclusión. Es la única explicación razonable que le encuentro a este hecho. Para los médicos, todas las enfermedades son por estar GORDA.
Sí...te duele una uña, ¡es que estás gorda!
Tienes un resfríado ¡Es por el peso señorita!
Te duele la mano ¡Es porque estás obesa!
¡Claro, camino con las manos, suelto grasa en vez de mocos y obviamente el dolor de uñas es claramente una cuestión de peso!
Vamos a ver señores médicos...Vosotros sois los encargados de curar enfermedades, no de hundir en la miseria a las personas. Lo que no es normal, es que a cualquier nimiedad, tengáis que poner la cosa del peso de por medio.  ¿No os dais cuenta de lo que provocáis? ¿O es que simplemente buscáis a nuevos pacientes para el área de psiquiatría? No está bien, señores, lo que hacéis no está nada bien.
Vale, puede que tema tensión alta si se pueda deber al peso...¡pero no todo, hostia ya!
Llevo desde los 16 años con fuertes dolores de espalda, cervicales y cabeza que me dejan como muerta, dolores generales de huesos y siempre me lo achacan a lo mismo: el peso, además de a los nervios. ¡Claro, estoy todo el puto día nerviosa, no te jode! ¡Gorda, sí, pero ahora, con 16 kilos y medio menos, sigo teniendo esos dolores que me dejan K.O! Pero aun así, dirán que sigue siendo por el peso...esa es la solución fácil para no tener que utilizar sus carisísimos utensilios médicos para diagnosticar otro tipo de patología.
Las que estamos gordas, sabemos que el peso conlleva muchas cosas negativas: cansancio, tensión alta y un largo etcétera de cosas cómo no gustarse a una misma. Sí, lo sabemos, no hace falta, señores médicos, que hasta para una visita por una cagalera me lo recuerdes. ¡Joder, que me voy de vareta, al final me cago en tu cara, cabrón!
Encima lo peor no es que te lo digan, si no el poco tacto con el que lo dicen, como si fueras una mierda abandonada en medio de una carretera. Les importan una mierda tus sentimientos, ellos son los profesionales y creen que lo que dicen va a misa. ¡Pues no! No me recuerdes mis defectos una vez más que ya me los sé de memoria, escribo sobre ellos. Pero que me digas una vez más que estoy GORDA, quizá no me mentaliza para perder esos kilos que me sobran.
Te lo pueden repetir una y mil veces, pero solo, cuando una misma está preparada, puede cumplir su objetivo de adelgazar. No es decir, quiero adelgazar y comenzar ha hacerlo. ¡No es sencillo mentalizarse! Tiene que haber un periodo en el que sopesar lo qué debes hacer, elegir el método para hacerlo y sobre todo, armarte de fuerza de voluntad para conseguirlo.
Sin duda, eso es lo más difícil. No todo el mundo tiene fuerza de voluntad para conseguirlo. Yo misma, he tirado muchos intentos al váter por caer en la tentación de comerme un McFlurry del McDonals con filipinos blancos. Que ahora lanzo otra pregunta: ¿Por qué todo lo que te pone como una ballena está tan bueno? Qué mala hostia tiene la gente que crea la comida, macho...
Pecar es lo más maravilloso del mundo, aunque luego te arrepientas. Yo llevo dos meses y una semana sin pecar y se me hace taaaaaaaan duro cuando mi pareja, o mi padre comen cosas llenas de grasa que me encantaría saborear, pero que me resisto a ello. No voy a negar que no me haya comido una patata frita, pero solo una, no el bol entero. Al menos esa es una forma de paliar la ansiedad. A mi me funciona. 
Lo de picar entre horas sin duda es lo más chungo, la dieta que hago es de pocas calorías y lo comes todo a peso, así que una hora después de comer, el hambre ataca con la intención de hacerte caer en la tentación y más, cuando abres la nevera y ves pastelitos de cacaolat. GRRR...pero aguanto como una campeona.

El próximo post de la Fat Girl irá dedicado a mi maravillosa dieta, debido a las peticiones de muchas que me la han pedido. Colgaré aquí cuál es y explicaré cómo va para que no os volváis locas. Puede que lo haga en vídeo, depende de las ganas.

Para finalizar, mi conclusión de hoy es: No le hagáis ni puto caso a los médicos con lo que os digan, porque lo único que conseguirán es que os deprimáis y ya bastante nos deprimimos solas para que venga un "profesional" a fastidiar.


Qué paséis un buen Jueves mis Fat Girls. ¡Os quiero!


Melanie Alexander

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1 comentarios

  1. No sé si lo mio es peor o que... xq a mi tb me ha pasado lo que dices de tienes que adelgazar, x cualquier cosa, pero además, cuando tenía anorexia, y perdí 20 kilos en 3 meses, me empezó a doler mucho la cadera. Yo sabía de que era: iba al gimnasio cada día y hacía esfuerzo de más, sobre todo en steps, y encima mal alimentada y mi cuerpo me estaba diciendo BASTA. Pues el cabrón de mi médico, que me conocía de antes, es lo peor, me dijo que era porque tenía que perder peso. Pesaba entonces 60 kilos, si, aún me quedaba algún quilo que perder, pero él sabía ya que no era por eso. Mientrás la gente se horrorizaba de mi cambio físico, él me siguió llamando gorda. OLÉ.

    Lo de porque lo que engorda está TAN bueno... aunque me encanta la fruta, la ensalada y demás, cm tu bien dices, dnd esté un Mcflurry... jajaja la vida es dura!!!!!

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