Diario de una Fat Girl #5

octubre 16, 2014

¡Hola caracolas!

Sí, lo sé. Esta Fat Girl tiene menos palabra que Loki el mentiroso compulsivo, pero es lo que tiene entrar en una nueva empresa y encima estar pendiente de la Colección LCDE, que me impide actualizar esto una vez a la semana como comencé en un principio.

La verdad es que tengo mucho que contaros. La última vez, solo llevaba 14 kilos perdidos, pues bueno, durante esta larga ausencia esa pérdida ha aumentado hasta la friolera de 21 kilazos que he perdido por el camino. ¡Olé yo!
Estoy de lo más contenta, ya no soy tan Fat Girl como antes, solo me faltan 4 kilos más para alcanzar mi reto de los 25, pero aun así, debo decir que siempre seguiré siendo una Gorda.
Por muchos kilos que pierda, soy una gorda mental. Sí, es así.
Ahora ya me meto la talla 40 o 42, algo que hacía milenios que no conseguía y la ropa me queda decente. A veces me echaría un polvo a mí misma...(qué ególatra estoy hecha, pero es lo que hay, ¡me siento bien!). Aun así, todo esto también tiene su lado malo: La mente.
Todo el mundo me dice que pare, que ya estoy bien, pero a mí esas lorzas que se me han quedado ahí toda fofas no me molan ni un pelo (nada que una faja no arregle) pero en eso no consistía mi reto.
Ahora he comenzado con la rutina de tonificación en el gimnasio, a ver si algún día de lo que me queda de vida consigo tener el vientre plano tan deseado por muchas.
De peso me siento estupenda, sin embargo con mis menos de 70 kilos la báscula sigue diciendo que es sobrepeso ¡Maldita hija de puta! Ese puñetero artilugio desea verme como un fideo, ¿o qué? Está flipando, porque yo no quiero eso. A mí mis curvitas me encantan, y a mi chico, también. La curva es felicidad, feminidad y no quiero ser un palo seco, así qué por mucho que la báscula siga diciendo SOBREPESO con letras mayúsculas, yo lo voy a traducir como un ESTÁS PARA QUE TE METAN UN BUEN MENEO, CHICA.

Tengo mis días de bajón, para que lo voy a negar. Después de toda una vida siendo la GORDA el cambio a veces me resulta cuanto menos notorio. Hay días en los que me noto igual que hace 6 meses, pero entonces, cojo una camiseta talla XXL que usaba antes, me la pongo y me doy cuenta que me queda para hacerme un vestido y digo, ¡Olé yo y mi fuerza de voluntad! (si no me animo yo, nadie lo va a hacer por mí)
Ahora ya me lo tomo todo con mucha más calma. Incluso peco de vez en cuando comiendo cosas que antes tenía prohibidas. ¡No os podéis imaginar el placer que da. Casi es mejor que un orgasmo! Eso sí, con cautela. Mantenerse creo que será la parte más difícil porque soy una puta gorda a la que le encanta comer guarrerías.
¡Echo tanto de menos la pasta a la carbonara que lloro nada más recordarla! Creo que hasta la huelo mientras escribo esto...¡JAPUTA!

En conclusión: Hay que sacrificarse para sentirse a gusto con uno mismo. Yo lo he hecho y estoy casi a gusto, aun me falta un poco para sentirme bien de verdad, pero eso cada cual ya sabe su límite. El mío todavía no ha llegado, pero está cerca.
El día en que entré en la tienda Pimkie (la cual hace más de siete años que no iba) y me probé unos pantalones de la 42 (que por cierto ya me van grandes y hace solo un mes) que me quedaran como un guante, creo que me dio la mayor alegría de mi vida. ¡Ya puedo comprar ropa en tiendas de flacas y os juro que es lo más! ¡Madre mía la de vestidos de guarrilla que me voy a poner! ¡Qué se prepare el mundo que esta FAT GIRL viene para comérselo! Eso sí, que no me engorde...

Tengo que sacar tiempo para explicaros de forma detenida en qué ha consistido esta tortura de dieta, pero no sé cuándo será. Ahora ya no prometo nada que me conozco y después se me va la pinza y no hago ni el huevo...Pero cuando lo haga, será en forma de vídeo para que quede todo clarinete.

Gracias a tod@s por estar aquí una vez más y espero que la próxima entrada sea para decir que ya he cumplido mi reto.

Adiós mis queridas Fat Girls.



Melanie Alexander

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2 comentarios

  1. Entiendo perfectamente lo que quieres decir... Ser una FatGirl, o digamos sentirse gorda, no depende a veces del peso... porquesi tu infancia, adolescencia la has pasado con kilos de más, con algún mote por muy "inocente" qfuera, no importa que pierdas 15, 20,25o 50 kilos, en tu mente siempre serás esas niña gordita. Pero oye, no te llames ególatra, porque en mi opinión, tu eres un chica que siempre has sido GUAPA, (aunq siempre hay q valorar la humildad jaja)y si estás haciendo un gran esfuerzo por tu salud y físico para perder más de 20 kilos y te sientes divina... OLE TU! Sobre el peso, te diré que los números no son más que eso, número, como las tallas,y si bien hay que estar dentro de una "normalidad" por salud sobre todo, yo la verdad que te veo en fotos te veo estupenda ahora mismo, de Sobrepeso NADA. No todas tenemos que ser barbies de 50 kilos, no funciona así, y gracias a dios. Es cierto q cnd te privas de ciertas comidas... es q hasta sueñas con ellas! jaja pero bueno... el q algo quiere... Me ha hecho mucha gracia lo de vestidos de guarrilla jajaja Yo creo que seguirás siendo tu, pero si qse abre tu mundo de vestir, la verdad. Y el mundo te lo vas a comer, y no te tiene xq engordar, xq tu eres una tía con las cosas muy claras, creo, así q no problem. Esperaremos tu video con ansías!

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  2. Jajajaj, ole tu!!!! Yo estoy igual que tu, he perdido ya 23 kgs y me sigo viendo enorme, eso si, hoy en primark me he comprado un vestido que no se me habria ocurrido hace unos meses.

    Y tienes mas razón que un santo, lo peor es no recuperarlo, todo lo que está bueno engorda o está prohibido (asco de todo, ya podrían poner las acelgas mas sabrosas y los donuts con sabor a gamba, jajaja).

    Lo importante es que tu estés bien, que poco a poco conseguirás adaptarte a tu nuevo cuerpo y estar mentalizada. Y si, a mi también me ha venido el olor de los spaguettis al leerlo... ;D

    1 besazo guapisimaaaaa

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