El largo camino de la aceptación

octubre 30, 2017

Buenas mis preciosos unicornios.


Este post no es más que una muestra de mis pensamientos, de lo que oculto, de aquello que durante toda mi vida me ha perseguido a diario.
Dicen que sí no te quieres, nunca nadie te va a querer. Frase que veo totalmente equivocada, porque yo llevo diez años con una persona que me quiere tal y como soy (con mi mala hostia y mis innumerables imperfecciones), pero yo, yo reconozco que NO me quiero lo suficiente.

Reconozco que a veces me odio, que me doy asco, que mi aspecto no es para nada el que me gustaría tener y que necesito un cambio. Hace tres años lo conseguí y aún así, no sentía que el cambio (que fueron 21 kg menos) ayudaran a aceptarme más que cuando convivía con mi sobrepeso.

Resultado de imagen de gif sexy

Por supuesto me veía mucho mejor, me ponía ropa de la que me gusta, de zorriputi como yo la llamo y me veía sexy. Pero no, seguía sin ser del todo feliz.
Ahora, y después de que me diagnosticaran Esclerosis Múltiple, me viera impedida para hacer cosas como ejercicio de alto impacto e incluso caminar con normalidad y durante largos ratos, el camino recorrido en aquel tiempo se quebró. 
He recuperado esos kilos que perdí, vuelvo a sentirme mal con mi cuerpo y por mucho que me conciencie en aceptarme, perderlos o hacer algo, no lo consigo. He intentado aceptarme, y ha habido días que con mis kilos de más me he sentido bien, sexy, aceptada. Pero cuando abro el armario y encuentro mis vestidos de la talla 40 y no me entran ni por el cuello, llega la depresión, el odio hacia uno mismo,
Y eso no está bien.

Resultado de imagen de gif no

Sigo mucho el movimiento bodypossitive, me identifico con lo que predica, pero es tan difícil aplicárselo a uno mismo que alguien que no siente lo que yo, es incapaz de imaginarlo.
A los gordos (y sobre todo si somos mujeres), se nos juzga constantemente. Nos llaman vagos, que comemos comida basura, que estamos así porque queremos, y un largo etcétera. Pero lo que la gente no sabe es lo que hay detrás de cada persona.
No voy a decir que soy la persona más sana del mundo, como pizza, pasta y porquerías, es cierto, pero no siempre y tengo otros problemas que me hacen engordar que se llama medicación. Mucha medicación. Salgo a caminar cuando mis piernas no me lo impiden, soy sedentaria a la fuerza por mi enfermedad y mi ánimo no ayuda a que pueda cambiar mi situación. La ansiedad es mi mayor enemiga, ya no solo con la comida, desde mi diagnóstico también es una ansiedad social inmensa.
Tengo miedo a salir a la calle, miedo a que me juzguen por mi aspecto. Miedo a que aparezca alguien que me vio en mi mejor momento físico y me diga “madre mía cómo te has puesto, deberías cuidarte”. 
Todo eso me reconcome a todas horas y es un sentimiento que me frena en muchas cosas. Me afecta en mi día a día. Tengo miedo a la báscula, a ir de compras, a ver cómo degenero en algo que odio y que no solo me afecta a mí. Esa negatividad se extiende a mi entorno y no quiero ser la causante del mal de nadie. 

Mi único propósito es avanzar, aceptarme tal y como soy, sin presiones por mi aspecto, pero a diario hay gente, especímenes, que no tienen otra cosa que hacer que juzgar a los demás. Un día puedo ser yo la Diana de aquellas personas, pero esa gente lo que no sabe, que lo único que consiguen es hundir en la miseria.
No todo el mundo tiene la fuerza suficiente para aguantar las críticas, ni para quererse. Es un camino que nunca termina. Hay días que se consigue, pero dura poco. 
El recorrido está lleno de baches en los que tropiezas, no una, sino miles de veces y cada vez que te levantas, prácticamente vuelves a empezar desde cero.
Quiero quererme, explotar mi potencial porque en esta vida hay que saber que el físico es solo una cáscara exterior que es lo que la gente ve. La belleza más perfecta se oculta en un lugar que el ojo humano no es capaz de visualizar.
Siempre habrá malos momentos, siempre sentiremos que nos menosprecian por como somos, pero lo que no pueden quitarnos es la vida que tenemos por delante.
Las cosas cambian, nuestra mente también y solo debemos poner de nuestra parte para alcanzar la verdadera aceptación. 
¿Que soy gorda? Pues lo soy.
¿Que algún día cambiaré? Es posible.
Pero no hay que obsesionarse.
Lo bueno llega en pequeñas dosis. Todos somos imperfectos y es lo que hay, aceptémoslo, esa es la verdadera solución.
Como he dicho es difícil, pero se puede.

Caeremos una y otra vez, pero resurgiremos con más fuerza.

Resultado de imagen de gif se puede

Y tú, ¿estás dispuesto a ir por el camino de quererte sin reservas?
Yo lo voy a intentar. Por mí, por mi salud, pero sobre todo, dejando a un lado lo que piensen los demás.
No es su vida, es la mía.


Besitos mis unicornios.


Melanie Alexander

Esto podría gustarte...

0 comentarios

Facebook Autora

Facebook EGDLD